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Solstice® yf (R-1234yf): la última generación de refrigerantes que ya llegó a México
Cuando un cliente entra al taller con una camioneta o sedán recién comprado y el técnico conecta su máquina de recuperación, algo distinto sucede en los modelos más nuevos: el sistema de aire acondicionado ya no usa R-134a. Usa Solstice® yf (R-1234yf), un refrigerante de cuarta generación que representa, sin exagerar, el cambio más importante en climatización automotriz desde que el R-12 desapareció de los catálogos hace más de dos décadas.
Este artículo explicamos qué es, por qué existe, qué significa para ti como técnico y para el dueño del vehículo, y —algo que se presta a mucha confusión— por qué no es, ni debe tratarse como, un sustituto de retrofit de R134a.

Pero vale la pena desglosarlo con precisión técnica:
Un poco de historia: de R-12 a R-134a, y de R-134a a R-1234yf
Para entender el peso de este cambio hay que ver la línea completa de evolución:
R-12 (CFC): dominó la climatización automotriz desde los años 30 hasta principios de los 90. Funcionaba excelente, pero contenía cloro, y ese cloro destruía la capa de ozono estratosférico. El Protocolo de Montreal (1987) lo sentenció a desaparecer.
R-134a (HFC): llegó como el reemplazo «verde» de su época. Es un hidrofluorocarbono que sustituyó al R-12, un clorofluorocarbono que dañaba la capa de ozono. No tiene cloro, así que el ozono quedó a salvo. Pero tenía un problema que en los 90 no preocupaba a casi nadie: un GWP (potencial de calentamiento global) muy alto. Su GWP es de 1,430, considerado un potencial de calentamiento global alto. Durante más de veinte años fue el estándar mundial, y en México sigue siendo, por mucho, la opción número uno para mantenimiento y servicio en flotas actuales que circulan hoy.
R-1234yf (HFO): la respuesta a la pregunta «¿y ahora qué hacemos con el calentamiento global?». Es un hidrofluoroolefina, cuarta generación de fluidos refrigerantes, diseñado para cumplir con la directiva europea de Aire Acondicionado Móvil como sustituto del R-134a, aprobado en 2008 con el objetivo de reducir el potencial de calentamiento atmosférico. El salto en números es brutal: su GWP es de 4, prácticamente neutro respecto al calentamiento global, 350 veces menor que el R-134a.
Tres generaciones, tres prioridades distintas: el R-12 priorizó el desempeño, el R-134a corrigió el daño al ozono, y el R-1234yf ataca directamente el calentamiento global sin sacrificar el rendimiento que el usuario espera de su clima.
¿Por qué el R-1234yf no es opcional para los fabricantes?
Esto no fue una decisión de marketing verde. Fue regulación. La Unión Europea estableció que a partir del 1 de enero de 2017 todos los vehículos nuevos debían utilizar el refrigerante R-1234yf, como parte de la directiva 2006/40/CE que exige climas con GWP inferior a 150. Esta norma aplica a todas las plataformas de automóviles nuevos que se vendan en el continente europeo.
Y como la industria automotriz es global, ese estándar se exportó: General Motors planeó cambiar todos sus modelos nuevos al refrigerante para 2018, Chrysler anunció su transición, y fabricantes japoneses como Honda y Subaru comenzaron a introducirlo desde sus modelos 2017. En paralelo, la normativa estadounidense (EPA SNAP) empujó el mismo camino. El resultado, aterrizado a México: si tu vehículo es de los últimos años y viene de una armadora con presencia global, muy probablemente ya trae R-1234yf de fábrica, sin que el comprador siquiera lo note al firmar el contrato.
En México, esta transición ya está en marcha de forma concreta. El refrigerante se distribuye en las armadoras más importantes del país bajo la marca Solstice 1234yf®, comercializado por Quimobásicos, resultado del joint-venture entre Honeywell y Grupo Cydsa. No es una tecnología lejana ni de «primer mundo únicamente»: ya está en las líneas de ensamble nacionales..
Lo técnico: por qué NO es un sustituto de retrofit
Aquí está el punto que todo técnico necesita tener clarísimo, y que todo dueño de vehículo debería entender aunque sea en términos simples: el R-1234yf no se puede cargar en un sistema diseñado para R-134a, ni viceversa. No es una cuestión de preferencia, es una cuestión de diseño de ingeniería y de ley.
Las razones técnicas concretas:
- Clasificación de seguridad distinta. El R-1234yf es ligeramente inflamable, mientras que el R-134a no lo es, por lo que el sistema eléctrico del aire acondicionado debe contar con una aprobación diferente y no se puede utilizar el mismo equipo de servicio que con el R-134a.
- Presión y temperatura de operación diferentes. El R-1234yf funciona a temperaturas y presión más altas que el R-134a, lo que obliga a condensadores, mangueras y sellos diseñados específicamente para soportar esas condiciones.
- Calibración del sistema de expansión. Cambiar de un refrigerante a otro puede requerir modificaciones en componentes específicos como el compresor o el condensador, además de actualizaciones en el software de control del vehículo. El ajuste de la válvula de expansión es distinto entre ambos refrigerantes, y muchos sistemas R-1234yf usan un intercambiador de calor interno (IHX) que no es común en sistemas R-134a, lo que cambia por completo el comportamiento térmico del circuito si se intercambian los gases.
- Lubricante. Aunque ambos suelen usar aceite poliéster (POE), hay diferencias de calidad y especificación entre ellos, así que cambiar el refrigerante sin cambiar el aceite arriesga que este no retorne correctamente al compresor.
- Conectores físicamente distintos. Los vehículos con R-1234yf tienen conexiones de servicio diferentes a los de R-134a, precisamente para evitar la contaminación cruzada entre ambos refrigerantes. Por diseño, ni siquiera es sencillo cometer el error.
La conclusión técnica es clara: los sistemas diseñados para trabajar con R-1234yf no deben ser rediseñados ni se deben hacer reemplazos por otro fluido refrigerante, incluyendo el R-134a. El R-1234yf es, por naturaleza, una solución de diseño de fábrica integral — refrigerante, compresor, condensador, válvulas, sellos, software de control y conectores trabajando como un sistema pensado desde cero para ese gas. No es un «drop-in» ni un retrofit como sí lo son ciertos sustitutos de R-22 en refrigeración estacionaria (R-422D). Aquí la lógica es distinta: el vehículo nace con el sistema correcto, o no lo tiene.
Lo que esto significa para el técnico de A/C automotriz
Para el profesional del ramo, esta transición no es una amenaza, es una evolución de su oficio:
- Nuevas certificaciones y equipo. Recargar R-1234yf requiere máquinas de recuperación/recarga homologadas específicamente para gas ligeramente inflamable (clasificación A2L), y en muchos países, certificación del técnico. No es el mismo manómetro ni la misma estación que se usaba con R-134a.
- Diagnóstico más sofisticado. Con el IHX integrado y las calibraciones de válvula distintas, el técnico que entienda a fondo cómo opera el sistema —y no solo «cargue gas»— se vuelve más valioso. Cargar mal, o intentar topear con el refrigerante equivocado, genera fallas de enfriamiento difíciles de diagnosticar si no se conoce la diferencia.
- Identificación correcta es crítica. Antes de tocar cualquier sistema, confirmar en la etiqueta bajo el cofre o en el manual qué refrigerante usa el vehículo deja de ser un buen hábito y se convierte en un paso obligatorio de seguridad y de cumplimiento normativo.
- Oportunidad de negocio. Esta dualidad —millones de vehículos que aún usan R-134a, junto con plataformas nuevas que requieren R-1234yf— abre oportunidades tanto para distribuidores como para talleres que se preparan para atender ambos mundos. El taller que invierte en el equipo y la capacitación adecuada capta un segmento de mercado premium que apenas está creciendo en México.
Lo que esto significa para el dueño del vehículo
Para el usuario final, el mensaje aterrizado es sencillo:
- No es algo que tenga que decidir o instalar. Si su vehículo es relativamente nuevo, probablemente ya viene con R-1234yf de fábrica. No hay nada que «actualizar» ni que pedir al concesionario.
- El servicio de A/C puede costar distinto. Por ser un refrigerante de tecnología más reciente y producción concentrada en pocos fabricantes, una recarga de R-1234yf normalmente es más cara que una de R-134a. Eso no significa que el taller esté cobrando de más: es el costo real del refrigerante y del equipo certificado necesario para manipularlo.
- No es intercambiable, y eso es bueno para su vehículo. Un taller serio nunca debería ofrecer «cargar lo que tengas más barato» en un sistema R-1234yf. Hacerlo dañaría el sistema, anularía garantías y —en la práctica— sería ilegal.
- Su clima es, literalmente, más amigable con el planeta. Cada vez que se recarga o da servicio a un sistema R-1234yf, el impacto climático de cualquier fuga es mínimo comparado con generaciones anteriores.
El trasfondo ambiental: por qué importa
El cambio de R-134a a R-1234yf no es cosmético. Las fugas de refrigerante en sistemas automotrices son comunes —por desgaste de sellos, golpes, mantenimiento deficiente— y durante décadas, cada fuga de R-134a equivalía, en términos de impacto climático, a liberar más de 1,400 veces su peso en CO₂ equivalente. Con un GWP de prácticamente 4, esa misma fuga en un sistema R-1234yf representa una fracción insignificante de ese daño.
Para un país como México, donde el parque vehicular crece y la flota de transporte de carga y pasajeros es enorme, la adopción gradual de este refrigerante —empujada por la integración de la industria automotriz nacional a las cadenas globales— representa una reducción acumulada de emisiones de gases de efecto invernadero que, aunque invisible para el usuario promedio, es real y medible a escala de industria.
El Solstice® yf (R-1234yf) no es una moda ni una imposición burocrática sin sentido: es la culminación lógica de un camino que empezó con el R-12, pasó por el R-134a, y hoy llega a un punto donde el rendimiento ya no se sacrifica por el cuidado ambiental. Para el técnico, representa una oportunidad de especialización y valor agregado. Para el dueño del vehículo, representa tranquilidad de que su climatización es responsable con el planeta sin que él tenga que hacer nada distinto. Y para la industria en México, representa la confirmación de que el país ya forma parte activa de la transición global hacia refrigerantes de bajo impacto climático — no como espectador, sino como mercado y como base de producción.
La regla de oro que debe quedar clara, siempre: si el vehículo vino de fábrica con R-1234yf, ese es el único refrigerante correcto para su sistema. No hay retrofit, no hay sustituto, no hay atajo.
Gracias por leernos, si llegaras a tener dudas o preguntas relacionadas a esta publicación, escríbenos directamente a quimobasicos@cydsa.com o comenta en la sección correspondiente en este blog.
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Hace unos días publicamos el segundo Episodio del Podcast «Hablando de Refrigeración con Quimobásicos», en esta ocasión el tema del día fué: ‘Del discurso a la operación: cómo ejecutar la transición de Gases Refrigerantes‘; nuestros panelistas conversaron sobre situaciones que suceden o pudieran suceder al técnico al interactuar con refrigerantes de nueva generación como los A2L o algunos naturales con ciertos grados de inflamabilidad.
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Episodio 2 Del Discurso a la Operación: Como ejecutar la transición de Refrigerantes
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LA EVOLUCIÓN DE LOS REFRIGERANTES

Los refrigerantes a través del tiempo
A lo largo de las últimas décadas, la industria de la refrigeración y el aire acondicionado ha tenido transformaciones importantes al utilizar tecnología cada vez más avanzada, logrando de esta forma un aumento significativo en cuanto a la eficiencia energética. De esta manera ayudan también en la preservación del medio ambiente. Sin embargo, el cambio más importante, pero menos difundido, es el relacionado al alma de los equipos, sin la cual el equipo no tendría la capacidad de hacer su trabajo: los gases refrigerantes.
De seguro, en algunas ocasiones, hemos escuchado el término de generación de refrigerantes, de los cuales en la actualidad nos encontramos en la 4ª generación. Estas generaciones son definidas acorde a la composición química de los gases refrigerantes que componen cada generación.
Las generaciones de los gases se pueden definir de la siguiente manera:
- 1ª Generación compuesta por los Clorofluorocarbonos (CFC´s) que contienen cloro, fluor y carbono en su composición química.
- 2ª Generación compuesta por los Hidroclorofluorocarbonos (HCFC´s) que contienen Hidrogeno, cloro, fluor y carbono en su composición química.
- 3ª Generación compuesta por los Hidrofluorocarbonos (HFC´s) contienen Hidrogeno, fluor y carbono en su composición.
- 4ª Generación son las Hidrofluoroolefinas (HFO´s) que Contienen Hidrogeneo, fluor y carbono al igual que los HFC’s, pero son compuestos insaturados (tienen doble enlace).

Si nos preguntamos la razones del porqué existen cuatro generaciones, la respuesta es que debido a las regulaciones ambientales, las cuales limitan el uso del cloro en los compuestos liberados al ambiente y el impacto de los gases liberados sobre el calentamiento global, es necesario renovarse constantemente. Ante lo anterior, los científicos han estado en busca de remplazos para los refrigerantes basados en dos factores que deterioran al ambiente: el agotamiento de la capa de ozono (ODP por sus siglas en ingles) y potencial de efecto invernadero (GWP por las siglas en ingles).
Las primeras dos generaciones de los refrigerantes se caracterizan por afectar a estos dos factores, principalmente por su alto contenido de cloro. La generación siguiente, la tercera, no ataca a la capa de ozono, aunque eso no quita que contenga un alto nivel de GWP. Y por último, la cuarta generación, contiene una mayor ventaja que las primeras dos generaciones y, al igual que la tercera, ésta pretende no atacar a la capa de ozono además de poseer un nivel bajo de GWP.
Cuando se conoce una amplia variedad de refrigerantes pueden surgir algunas preguntas como: ¿cuál refrigerante se debe usar?, ¿se puede sustituir un refrigerante por otro en un equipo usado?, ¿cómo se hace el cambio de un refrigerante?, ¿se deben desechar los equipos que trabajan con equipos viejos?, ¿en dónde se puede disponer un refrigerante recuperado de un equipo viejo?, entre otras.
Todas estas preguntas y más se contestarán en los próximos blogs, les recomendamos estar atentos a todas las novedades que publicamos para ustedes.
¿Tienes alguna duda adicional que no hayamos resuelto en esta publicación? ¿Te agradaría algún tema relacionado o que ahonde en un tema similar? Escribe por favor en los comentarios al Final de esta publicación, o si lo prefieres contáctenos en nuestros contactos oficiales de Facebook, Twitter, Google Plus o canal de YouTube.
En Quimobásicos nos interesa mucho tu opinión, ya que nos ayuda a brindarte un mejor servicio, por favor no dudes en hacernos saber cualquier comentario, critica o sugerencia que tengas sobre la empresa, los productos de nuestras marcas Solstice® y Genetron®, o en el blog mismo.
La Evolución de los Refrigerantes

Durante las últimas décadas, la industria de la refrigeración y el aire acondicionado ha sufrido cambios importantes al utilizar tecnología cada vez más avanzada, logrando un aumento significativo en la eficiencia energética, contribuyendo con esto a los grandes retos de la humanidad para conservar el medio ambiente. Sin embargo, el cambio más importante y menos difundido está relacionado el alma de estos equipos, sin la cual el equipo no tendrá la capacidad de hacer su trabajo; nos referimos a los gases refrigerantes.
En algunas ocasiones hemos escuchado el término de generación de refrigerantes, y actualmente nos encontramos la 4ª generación. Estas generaciones se definen de acuerdo a la composición química de los gases refrigerantes que componen cada generación.
Las generaciones de los gases se pueden definir de la siguiente manera:
- 1ª Generación compuesta por los Clorofluorocarbonos (CFC´s) que contienen cloro, fluor y carbono en su composición química.
- 2ª Generación compuesta por los Hidroclorofluorocarbonos (HCFC´s) que contienen Hidrogeno, cloro, fluor y carbono en su composición química.
- 3ª Generación compuesta por los Hidrofluorocarbonos (HFC´s) contienen Hidrogeno, fluor y carbono en su composición.
- 4ª Generación son las Hidrofluoroolefinas (HFO´s) que Contienen Hidrogeneo, fluor y carbono al igual que los HFC’s, pero son compuestos insaturados (tienen doble enlace).

Si nos preguntamos el porqué de las 4 generaciones de refrigerantes, la respuesta está dada gracias a las regulaciones ambientales que limitan el uso de cloro en los compuestos liberados al ambiente y al impacto de los gases sobre el calentamiento global. Los científicos e ingenieros han estado buscando reemplazar los refrigerantes en base a estos dos factores que deterioran nuestro medio ambiente llamados: agotamiento de la capa de ozono (ODP por sus siglas en ingles) y el potencial de efecto invernadero (GWP por sus siglas en ingles).La primera y segunda generación de refrigerantes se caracterizan por su afectación a los dos factores, principalmente por si alto contenido de cloro en su composición química. La tercera generación ya no ataca la capa de ozono, pero tienen un alto GWP. Por último, la cuarta generación tiene la ventaja, al igual que la tercera generación, de no atacar la capa de ozono además contener un GWP bajo.
Algunas de las preguntas que surgen al conocer la gran variedad de refrigerantes son ¿Cuál refrigerante debo usar? ¿Puedo sustituir un refrigerante por otro e un equipo usado?, ¿Cómo se hace el cambio de refrigerante?, ¿Debemos desechar los equipos que trabajan con equipos viejos?, ¿En dónde se puede disponer un refrigerante recuperado de un equipo viejo?, Etc.
Todas estas preguntas se contestarán en próximos blogs, les recomendamos que estén atentos de todas las novedades que publicamos para ustedes.
¿Tienes alguna duda adicional que no hayamos resuelto en esta publicación? ¿Te agradaría algún tema relacionado o que ahonde en un tema similar? Escribe por favor en los comentarios al Final de esta publicación, o si lo prefieres contáctenos en nuestros contactos oficiales de Facebook, Twitter, Google Plus o canal de YouTube.
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